(Raúl Román Román)
Corte de caja: Se termina el año 2015, y atrás ha dejado una estela de amor, pasión, entrega y trabajo… es por estos motivos que la sonrisa afloró en sucesivas ocasiones, para el beneplácito humano.
 A la par y a pesar de que el mundo se haya convulsionado por la ambición desmedida de los países super-poderosos, que en la búsqueda del control de materias primas y mercados cautivos, no les importa bombardear, aniquilar y asesinar, de manera genocida, a las naciones asiáticas, que mantienen los mantos petrolíferos, y que cualquier manifestación contraria a sus intereses, inmediatamente la acallan por medio de bombas, balas, muerte y destrucción, ya sea en nombre de “la paz” o de “dios”, no deja de ser lacerante y atormentador, la impotencia de sólo ser espectador, pues ante la contemplación de los principios ideológicos del neo-liberalismo, que todo lo arrasa, que todo destruye, que todo lo aniquila, no se puede hacer nada, más que la crítica inmediata y la impotencia del no poder… basta que una nación entre en crisis financiera, con la necesidad de tener un préstamo y/o crédito, para imponerle inmediatamente medidas de reformas “constitucionales”, como el libre mercado y empresa, penetración de transnacionales sin recato alguno, destruyendo ecosistemas, arrasando los centros históricos, sin respeto a los derechos humanos de campesinos, obreros, pueblos originarios, sin observar las necesidades de mujeres, niños y ancianos…. ellos quieren materia prima, producto vacuo, producción, poder y dinero, aunque a la vuelta de diez o quince años dejen destrucción ecológica, sequía y erosión, ríos, lagos y mares altamente contaminados,    y pasen a otras regiones a seguir la destrucción masiva, esperanzados en que la ciencia sustituirá las especies de animales, vegetales y ahora los niños-probeta-in-vitro, como una contra-naturaleza.
 Aun así, el mundo todavía es hermoso… y cada ser humano, de forma natural, buscará arrancarle una sonrisa a sus abuelos y padres, a sus compañeras de la vida y a sus hijos, a sus hermanos y amigos, porque no hay mayor felicidad que el servicio al prójimos, según rezan los cánones de la filosofía, las religiones y la esencia humana.
 Asimismo, el estado de inseguridad en México, retrasa la tranquilidad de sus pobladores, pues no hay un estado de conciencia y sensibilidad que tenga paz un solo momento, ante la incertidumbre, la zozobra, el temor y el miedo a estar en el lugar equivocado, en las que pagan justos por pecadores…
 Aun así, el mundo todavía es precioso… pues la naturaleza de cada varón y mujer tiene en su alma la pasión por ver a sus seres queridos plenos de salud, rebosantes de sonrisas, con la alegría de vivir, la fe de soñar, la confianza de estudiar, trabajar y lograr momentos de recreación y esparcimiento.
 Apartando estos dos horizontes negros en la historia del hombre, sin saber cuándo durarán y deseando que sea pronto que se repare el tejido social, para tener un mundo más sublime, límpido y diáfano, con acciones de servicio comunitario, de asistencia a los niños de la calle, a los ancianos abandonados, a las personas limitadas física, intelectual o emocionalmente, que ha sido, es y será, por los siglos de los siglos, la misión y la esencia del ser humano.
¡Que las venturas del nuevo año sean el faro de luz que ilumine el sendero de la vida!